El saber hacer de Gérard Bertrand

El saber hacer de Gérard Bertrand, viticultor del Languedoc y el Rosellón y propietario de 16 castillos y fincas vinícolas donde se elaboran grandes vinos.

La historia de una pasión familiar por la vid

Los vinos Gérard Bertrand son, ante todo, una historia de familia.

Tres generaciones de viticultores: de Paule a Georges y, después, Gérard Bertrand.

En 1920, Paule Bertrand plantó las primeras viñas de la familia en Corbières. Hoy, aquellas cepas de cariñena son vigorosas centenarias.

En 1975, Georges Bertrand inició a su hijo Gérard, que entonces tenía diez años, en la vendimia en el Château de Villemajou, en Corbières. Georges Bertrand desempeñó un papel precursor en la puesta en valor de los terruños del Languedoc y trabajó por el reconocimiento del cru Boutenac.

Desde hace más de 30 años, Gérard Bertrand comparte su pasión por la viticultura, sus convicciones y el espíritu pionero de su padre.

Una cuarta generación se prepara para tomar el relevo. Gérard Bertrand comparte con su equipo su excepcional talento para el ensamblaje. Un saber hacer único, transmitido y cultivado junto a su esposa Ingrid y sus dos hijos, Emma y Mathias.

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La biodinámica

La práctica de la biodinámica

Gérard Bertrand y su equipo están convencidos de que una viticultura en armonía con la naturaleza es el mejor camino para llevar los vinos de terruño al máximo nivel de excelencia. Este método de cultivo permite elaborar vinos que reflejan todos los matices de los terruños del sur de Francia.

La agricultura biodinámica se asemeja a la homeopatía aplicada a la vid. Consiste en emplear compost e infusiones de plantas preparados según los principios biodinámicos. La biodinámica tiene en cuenta todos los elementos naturales que rodean la vid y se basa en los ritmos cósmicos.

La conversión de las fincas a la agricultura biodinámica comenzó en 2002 en el Domaine de Cigalus. Hoy, todos los viñedos se cultivan de forma biodinámica conforme a las normas de DEMETER. Para 2023, todos sus viñedos habrán completado la transición hacia la certificación, en beneficio de la naturaleza, los equipos vitícolas y los consumidores de vino

Los valores del grupo Gérard Bertrand

Excelencia, innovación, naturalidad y convivialidad

Gérard Bertrand ha creado en cada una de sus fincas vinos excepcionales procedentes de parcelas únicas, elegidas entre los mejores terruños del Languedoc. Seleccionadas por sus excepcionales condiciones ampelográficas y climáticas, estas parcelas dan lugar a grandes vinos del sur de Francia, quintaesencia del terruño del Languedoc.

La innovación es una palabra clave para el grupo Gérard Bertrand. Es fundamental escuchar a los consumidores para responder a sus necesidades y acompañarlos en cada ocasión de consumo. Los vinos Gérard Bertrand ofrecen nuevas experiencias y momentos para realzar las vivencias compartidas de los aficionados. La innovación también se refleja en envases originales, como los de la gama Cote des Roses, entre otras, que combina la creatividad de un diseño de alto nivel con la excelencia de su contenido.

Occitania tiene la mayor superficie de viñedo ecológico de Francia: representa por sí sola el 36 % del viñedo ecológico francés y el 7 % del mundial. Reúne todas las condiciones favorables para la viticultura ecológica. Su ubicación geográfica, el clima mediterráneo (cálido y ventoso) y la amplia variedad de cepas resistentes permiten combatir con facilidad las plagas en los viñedos. Pionero de la biodinámica en sus viñedos, Gérard Bertrand quiere apoyar a los viticultores comprometidos con la preservación del medioambiente e impulsar la transición hacia la agricultura ecológica.

Gérard Bertrand y su equipo quieren celebrar el Art de Vivre y crear un vínculo entre los grandes vinos de sus fincas, la gastronomía, el arte y quienes disfrutan de los buenos encuentros. Château l’Hospitalet, situado en pleno corazón del macizo protegido de La Clape, refleja a la perfección el Art de Vivre mediterráneo. Además de ser una finca vinícola cultivada de forma biodinámica, Château l’Hospitalet es también un referente del enoturismo en el Mediterráneo.