La familia Bertrand

Las añadas de excepción: retrospectiva de los mejores años
Repasemos las añadas excepcionales que han marcado la historia de esta prestigiosa casa, poniendo de relieve las condiciones climáticas y las características únicas de cada año.
Añada 2003: la ola de calor y la intensidad
El año 2003 se recuerda a menudo por la histórica ola de calor que afectó a Europa. Las temperaturas extremadamente elevadas del verano aceleraron la maduración de las uvas, produciendo vinos ricos y concentrados. A pesar de estas condiciones extremas, la cosecha de uvas con alto contenido en azúcar y aromas permitió elaborar vinos que se distinguen por su potencia, sus aromas de frutas maduras y su robusta estructura tánica, especialmente los tintos, que presentan una profundidad excepcional.
Añada 2009: el equilibrio
2009 se considera una añada de ensueño, con condiciones climáticas casi perfectas. Un invierno frío seguido de una primavera suave y húmeda permitió una floración homogénea. El verano cálido, sin excesos de calor, favoreció una maduración lenta y completa de las uvas. Los vinos de 2009 son reconocidos por su impecable equilibrio, su riqueza aromática y su estructura armoniosa. Los tintos presentan taninos finos y una bella profundidad, mientras que los blancos ofrecen una frescura y una complejidad aromática excepcionales.
Añada 2011: frescura y elegancia
El año 2011 estuvo marcado por una alternancia de temperaturas moderadas y precipitaciones bien repartidas. Estas condiciones permitieron una maduración lenta y regular de las uvas. Los vinos de 2011 se caracterizan por su elegancia, su frescura y una gran fineza aromática. Los tintos ofrecen taninos suaves y aromas de frutos rojos frescos, mientras que los blancos son delicados con notas florales y minerales.
Añada 2013: un año de desafíos y complejidad
2013 planteó numerosos desafíos climáticos con una primavera fresca y lluviosa que retrasó la floración. Sin embargo, el verano cálido y seco permitió recuperar ese retraso, favoreciendo una buena concentración de aromas en las uvas. Las vendimias tardías dieron vinos con una frescura notable y una complejidad aromática única. Los tintos de 2013 son vivaces con aromas de frutos negros y notas especiadas, mientras que los blancos presentan una bella acidez y aromas de cítricos y flores blancas.
Añada 2018: el año de la biodinámica
2018 marcó un año excepcional para Gérard Bertrand, subrayando su compromiso con la viticultura biodinámica. Un invierno húmedo seguido de una primavera suave y un verano cálido, pero bien equilibrado por precipitaciones suficientes, permitió producir uvas de gran calidad. Los vinos de 2018 se distinguen por su vivacidad, su profundidad aromática y una complejidad excepcional. Los tintos son potentes y estructurados, con aromas de frutas maduras y taninos sedosos, mientras que los blancos son frescos, florales y minerales.
Añada 2020: innovación y reconocimiento
La añada 2020 es un año memorable para Gérard Bertrand, marcado por el resonante éxito del Clos du Temple. Este excepcional vino rosado encarna el arte de la viticultura biodinámica y nuestro saber hacer único. El Clos du Temple 2020, con su reconocimiento mundial, es un testimonio brillante de esta búsqueda incesante de la perfección.










1 comentario
Chėrs Monsieurdames, j‘adore votre vin Hampton Water et l’achete chaque annee pour la famille et surtout aussi pour l‘offir a nos clients dans notre restaurant. Les clients l‘adorent aussi.
Maintenant le probleme: pour ouvrir la bouteille if faut se combattre avec un truc plastiqie ou reussir c‘est une vrai bataille. Apres sortir le bouchon de verre c‘est aussi une aventure. A la maison ca va encore, mais de faire ca devant un client avec une certaine elegance c‘est juste impossible. Essayez vous meme svp.
Meilleurs salutation de Stuttgart. Martin FRANCK
Martin FRANCK
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