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Vinos Vinos de excepción Parcelles Le Viala

Le Viala

Le Viala procede de una parcela de Château Laville Bertrou, situada en un terruño excepcional, en el corazón de la denominación de alta calidad de la Livinière (reconocida oficialmente en 1998), sinónimo de grandes vinos del Languedoc. Este terruño sin igual, adquirido por Gérard Bertrand en 1997, permite elaborar vinos potentes y con personalidad que ya han ganado numerosas recompensas.

 

Le Viala goza de un clima mediterráneo semiárido de variante invernal templada, disfruta de una exposición totalmente orientada al sur en lo alto del pueblo de La Livinière, a aproximadamente 120 m de altitud. El suelo se compone de un mosaico de margas decapadas, combinadas con areniscas calcáreas, así como de calizas compactas que datan del Eoceno (era terciaria).

 

Este tipo de terruño limita de manera natural la producción de cada cepa y permite, gracias un enraizamiento profundo, resistir a la escasez de precipitaciones y al estrés hídrico. La lenta maduración de las uvas se ve favorecida por una insolación importante. Las tres variedades de uva ensambladas en esta cuvée expresan, de forma complementaria y matizada, el terruño único que constituye Le Viala.

  • Oenothèque / Cross series / Propriétés / Vinos Notables
  • Le Viala
  • Minervois Livinière
  • Rouge
  • Syrah
  • Grenache
  • Carignan

chateau-laville-bertrou

* MARIDAJE DE PLATO Y VINO *

Servir a 18 ° C, en las carnes rojas a la parrilla, caza y quesos maduros.

notas de cata

Nariz potente de fruta madura y violeta.

Muy buen ataque en boca, taninos suaves y notas amaderadas, buen equilibrio, final infinito...

¡Toda una delicia!

Gran potencial de envejecimiento.

VINIFICACIÓN Y CRIANZA

La cosecha se inicia tras realizar un seguimiento muy preciso de la maduración y efectuar controles diarios a las bayas. La recolección se realiza de manera manual y las uvas se seleccionan meticulosamente a su llegada a la bodega.

La uva Syrah y la Cariñena se encuban en racimos enteros, luego se vinifican en maceración carbónica.

Las uvas Garnacha se despalillan y se vinifican en maceración tradicional, llevando un control exhaustivo de las temperaturas.

Tras el descube y la fermentación maloláctica de los vinos, se ensamblan las diferentes variedades y el vino se introduce en barricas nuevas para una crianza de 12 meses.

Seleccionamos a los mejores toneleros para adaptar la elección de los orígenes

de la madera, así como el tipo de tostado, a la potencialidad de cada cosecha.

Antes del embotellado, los vinos no se clarifican ni se filtran.

Las botellas se conservan 12 meses antes de su comercialización.

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